Ya estemos en la oficina o en nuestro domicilio teletrabajando, nuestro bienestar, dependerá de una correcta elección del monitor para trabajar.

Os mostraremos cómo realizar una elección perfecta del monitor más adecuado para la actividad profesional o el uso genérico.

Monitor uso general

Al fin y al cabo, vamos a pasar muchas horas con la mirada fija en este periférico y debemos cuidar al máximo su rendimiento y nuestro confort.

Vamos a englobar las características del monitor en dos grandes apartados: por una parte, las funcionalidades propias del monitor y por otro lado las derivadas de nuestro entorno de trabajo.

Funcionalidades y características que debemos tener en cuenta.

El tipo de panel

Ya que en un entorno de ofimática la fiabilidad del color no es determinante, elegiremos un tipo de panel TN o VA, en lugar del tipo de panel IPS que suele tener un coste más elevado y que probablemente no necesitemos para este tipo de tarea.

Tampoco deberíamos preocuparnos mucho por la profundidad de color. Una profundidad de color típica de 8 bit debería ser más que suficiente y no deberíamos preocuparnos por profundidades superiores, cómo 10 bits o 12 bits ya que, aunque nos aportarían un mayor número de colores, probablemente no los necesitemos para el trabajo del día a día de oficina.

Ya que en el mercado existen monitores que permiten girar la pantalla (monitor pivotante), dependiendo de si vamos a usar el monitor en posición horizontal o si lo vamos a usar en posición vertical, por ejemplo, para tratamiento de textos o para tareas gráficas, elegiremos un tipo de panel u otro.

El tipo de panel TN es el que mejor resultado nos proporcionará en cuanto a frecuencia de refresco. Además, en cuanto a precio, habitualmente es más económico y por lo tanto nos va a ofrecer una mejor relación de calidad precio.

Pero si vamos a usar el monitor en posición vertical, debido al mejor ángulo de visión desde los laterales, nos tendremos que decantar por un panel del tipo VA.

Los ángulos de visualización vertical menores, es una de las deficiencias habituales en los monitores con panel del tipo TN.

Habrá que tener en cuenta, que el monitor con panel VA, tendrá un precio algo mayor que el de panel TN, pero la diferencia tampoco es muy grande.

Un aspecto al que hay que prestar atención cuando vamos a estar muchas horas delante de la pantalla, es al contraste de la pantalla. Los dos tipos de panel tienen en general diferentes tasas de contraste: mientras que las pantallas con panel tipo TN tienen un contraste típico de 1000:1, en las pantallas con panel tipo VA, es fácil encontrar contrastes de 3000:1

Cuanto mayor sea el contraste, mayor será la diferencia entre el valor de intensidad del blanco y el valor más oscuro que es capaz de mostrar la pantalla, y por lo tanto, por ejemplo en el texto, la visualización será más nítida.

El tamaño del monitor

Deberíamos elegir un tamaño del monitor adecuado a la distancia a la que vamos a situarnos para trabajar.

Para una distancia de 50 cm entre nuestros ojos y la pantalla, un tamaño de pantalla de 24 pulgadas debería ser suficiente, pero si vamos a tener la pantalla un poco más alejada quizá nos debamos ir a un monitor de 27 pulgadas.

Para el tipo de trabajo habitual en la oficina, un tamaño mayor, probablemente ya sea excesivo.

La resolución de pantalla

En general para el trabajo de oficina no es de suma importancia trabajar con resoluciones elevadas, pero sí hay que recordar que cuanto mayor sea la resolución de la pantalla mayor será la nitidez, es decir, mejor se verá.

Sí es importante tener en cuenta que dada una resolución de pantalla, cuanto mayor sea el tamaño de la pantalla elegida, menor será la densidad de pixeles por pulgada o PPI. Y esto debemos tenerlo en cuenta porque si tenemos un PPI bajo, conseguiremos el efecto contrario al deseado. Entonces tendremos una nitidez menor de la deseada. Puedes consultar la calculadora PPI en el artículo dedicado a cómo elegir el monitor perfecto para PC.

El entorno de trabajo

La iluminación ambiente

Dependiendo de la iluminación ambiental del entorno donde vamos a trabajar, deberemos tener en cuenta un par de aspectos que parece que no son importantes y que normalmente no se les presta la suficiente atención, pero que cuando llevas horas delante de la pantalla los agradeces.

El tratamiento anti reflejo

Que la pantalla disponga de un tratamiento anti reflejos o Non-Glare, es importante para evitar que las luces indirectas puedan reflejarse en la superficie de la pantalla y nos impidan visualizarla correctamente o nos hagan forzar la vista.

La luminancia

La luminancia es la cantidad de luz que emite la pantalla, y se mide en candelas.

A mayor luminancia, mayor luz emitida por la superficie del monitor.

No hay que confundirla con el contraste, que es la diferencia entre el valor más claro y el valor más oscuro que es capaz de proporcionar la pantalla. 

El escritorio de trabajo

Según vayamos a colocar el monitor en nuestra mesa o superficie de trabajo, debemos tener en cuenta unas cuantas características.

Ajuste en altura

El monitor debe quedar siempre a una altura levemente inferior a la altura de los ojos, pero dependiendo de la altura de la mesa y de la altura de la silla, es posible que debamos ajustar la altura de visualización del monitor para que sea la adecuada.

En muchas ocasiones recurrimos a los paquetes de papel para ajustar esa altura, pero hay monitores que vienen con un ajuste de altura en el pie (altura regulable). Esto nos permite corregir la altura muy fácilmente.

Aunque si el monitor no dispone de esta funcionalidad, siempre podemos recurrir a un soporte externo conectado a los anclajes VESA del monitor.

El conector VESA

Existe un estándar de anclaje posterior, conocido como estándar VESA, que nos permite unir o conectar soportes externos a la parte trasera del monitor.

De esta manera podemos conectar al monitor, un soporte de pared, un soporte de mesa articulado, o soportes duales, que nos permiten enlazar, con la misma estructura, dos monitores a la vez para una configuración de monitor dual.

El estándar VESA se presenta en distintas medidas y tenemos que asegurarnos, si vamos a adquirir un soporte, de que las medidas a las que se pueda adaptar éste, coincidan con las medidas que nos proporciona el monitor.

Configuración de monitor dual

Una configuración cada vez más habitual en el escritorio de trabajo, es tener dos o más monitores y trabajar con ellos como si fuera una sola superficie extendida.

Esta es una disposición de pantallas cada vez más habitual, ya que últimamente los ordenadores traen más de una salida de monitor.

Periféricos integrados

Es posible que necesitemos usar unos altavoces para conferencias o bien para escuchar música.

Otro dispositivo habitual que tenemos normalmente cerca de la pantalla es una Cámara web o webcam.

Dos periféricos más encima de la mesa.

Es posible que deseemos que vengan integrados, ya que así ahorraremos espacio encima de la mesa, al estar incorporados en el propio monitor.

La conectividad

Debemos tener en cuenta que el tipo de conexión del monitor sea compatible o esté soportado por nuestro ordenador.

Puede ser que monitor tenga un tipo de conexiones y nuestro ordenador no los soporte o tenga otros.

También son interesantes los monitores que incluyen un HUB USB, que nos permite con un único cable hacia el ordenador, conectar dispositivos como un pendrive u otros dispositivos USB externos al monitor, evitándonos el tener que llevar más cables desde la superficie de la mesa hasta el ordenador, sobre todo si tenemos el ordenador colocado en el suelo.

Con todo esto, hemos visto una gran cantidad de características, que en muchos casos pasan desapercibidas o no les damos suficiente importancia.

Al menos, hasta que las echamos de menos.

Esperamos haber contribuido a que nada se quede en el tintero a la hora de adquirir un monitor nuevo.

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